Necesaria y urgente jornada hacia una comunidad afirmativa e inclusiva

Diálogo sobre las orientaciones sexuales y las identidades y expresiones de género en África

 

Por Natália Blanco,

Representante de FUMEC ALC en el grupo de IDD

El pasado mes de julio, la FUMEC Global celebró en la capital de Kenya, Nairobi, África, el segundo programa interregional sobre identidad, diversidad y diálogo (IDD). La iniciativa sin precedentes en el escenario de los movimientos estudiantiles africanos (MEC), tuvo lugar entre el 10 al 16 de julio y reunió a unos 30 representantes de los movimientos de varios países del continente africano, asiático, del Oriente Medio, latino-americano y norteaméricano.

Durante 6 días, en el Centro de Conferencias Desmond Tutu (AACC), profundizamos en nuevas formas de lectura bíblica, a través de discusiones grupales, dinámicas reflexivas y desafiantes que nos hicieron repensarnos. Los debates en grupos pequeños fueron muy importantes para compartir lo que cada región ha estado discutiendo, o no, sobre el tema,  y establecimos relaciones con otros contextos también.

Fuimos inspirados e inspiradas por un grupo de teólogos, pastores y personas referentes, que han traído provocaciones muy ricas para reflejar a la luz de la Biblia, los derechos humanos y la realidad sobre qué papel, como pueblo ecuménico, estamos ejerciendo en nuestras sociedades.

Cuando estamos de acuerdo o guardamos silencio frente a la muerte y la opresión de los cuerpos y las mentes, ¿a quién sirve nuestro cristianismo? ¿Tenemos con nosotros la imagen de un Jesús que caminó junto con el pueblo, que se abrazó y fue desafiado por el grito de la gente?

Y por eso es tan fundamental ser una iglesia andante. De nada sivre una fe que está separada de la realidad. Pensando en ello, también tuvimos la oportunidad de conocer a 3 organizaciones kenianas que, de alguna manera, trabajan con cuestiones relacionadas a estos temas a las afueras de la gran Nairobi. En particular, conocimos nuture Network, una organización formada por un grupo de jóvenes migrantes y artistas LGBTQI + de Ruanda que se refugian en Kenia en busca de mejores condiciones de vida.

 

Tuvimos la oportunidad de escuchar sus historias de lucha y resistencia, personas que no han tenido el derecho de vivir con sus propias familias, ni tener vida social, fe y/o muchos otros aspectos de su vida fueron negados en su país. Estas experiencias también las están viviendo como una organización de medios independientes, ya que producen contenido para redes sociales con el fin de generar algunos ingresos para sobrevivir en la comunidad.

Al final de estos días muy intensos de escucha y diálogo, el Grupo IDD de FUMEC Global elaboró una carta de posicionamiento. Por supuesto, desde el principio la propuesta de la reunión no era llegar a una opinión unánime sobre el tema de la sexualidad y la identidad entre las personas participantes, sino, como parte de un movimiento mundial de jóvenes, lo importante fue iniciar el debate en contexto africano.

África es una región conocida por el conservadurismo en relación con los dogmas religiosos cristianos, especialmente en la discusión sobre los derechos de la población LGBTQI +, y todo lo que implica la diversidad sexual y de género. En muchos países del continente, la homosexualidad es ilegal y en algunos lugares, incluso está bajo pena de muerte. Y todo esto a menudo guiado y respaldado por la defensa de los valores africanos y sobre todo por el discurso religioso cristiano condenando la “inmoralidad”.

Como se afirma en la carta producida por el grupo, “Africa es el hogar de muchas personas LGBTIQ que sufren en silencio ya que no pueden vivir en público su sexualidad, por ser tabú en la cultura, un crimen por ley y considerado un pecado por la iglesia. Son rechazados por sus propias familias, la sociedad e incluso la iglesia. La mayoría de los países africanos tienen leyes que criminalizan la homosexualidad. Como resultado, las personas LGBTIQ viven con miedo o se esconden o huyen de sus países para solicitar asilo en países que son más seguros.  Viviendo como refugiados, también viven experiencias muy traumáticas de leyes duras, humillación pública y ataques. La cultura africana y la Iglesia condenan la homosexualidad como un pecado contra los dioses de la concepción de la creación de la humanidad y no para acoger o abrazar a las personas LGBTIQ”.

Pero la interesante pregunta que hace el amigo Alex Chege, miembro del MEC de Kenia, es: “¿Pero realmente estamos protegiendo los valores africanos” o  “los valores bíblicos”? No es irónico que esta misma religión que estamos “defendiendo” cuando somos anti LGBTQI + no es originalmente africana y haya sido utilizada durante años y años como una herramienta para diluir fuertemente los valores africanos, ya sea en las divisiones del continente, las culturas y nuestras formas de gobierno? ”

Es importante entender cómo las estructuras de poder se benefician de la no promoción de las discusiones de género y sexualidad. Desde una perspectiva latinoamericana, podemos hacer una reflexión y conexión con nuestra realidad. Por supuesto, la experiencia LGBTQI + en América Latina y el Caribe es muy diferente de la experiencia africana, si comparamos.

Hemos visto experiencias de iglesias y personas que se resisten y se han levantado y se han posicionado frente a la injusticia y la promoción de la vida; otros instrumentos de la teología se están produciendo y discutiendo incluso con la “ideología de género”, anti propaganda que insiste en deslegitimar a través del discurso religioso los derechos de las mujeres y de todas las personas que huyen del patrón heteronormativo. Muchas personas LGBTQI + están reclamando el derecho a vivir la fe y caminar con el Cristo que caminaba con la gente.

Al mismo tiempo, nos dimos cuenta de que las herramientas institucionalizadas de discurso utilizadas para la no promoción de los derechos son muy similares. A medida que el discurso conservador, que siempre ha existido, se toma más espacios, nuestra región se ha enfrentado en los últimos períodos al aumento de la captación de políticas públicas, el avance del conservadurismo en el escenario geopolítico y de los discursos religiosos fundamentalistas y radicales, la persecución contra “los stts” que significa avance de derechos como la discusión de género y violencia, desigualdad social, raza y sexualidad.

La Biblia es un libro que nos provoca y es una relectura de los textos que contiene nuevos puntos de partida, las miradas y perspectivas son fundamentales para entender las opresiones que nos cruzan y que cruzaron a la gente de esa época también. Es esencial que nosotros, como jóvenes ecuménicos, tengamos este discernimiento para entender que el cristianismo, “el pueblo del libro”, puede ser utilizado como instrumento de liberación o encarcelamiento.

Kenya, Zimbabwe, La República Democrática del Congo, Malawi, Zambia, Madagascar, Uganda, Rwanda, Nigeria, Canadá, Brasil, Filipinas, India, Bangladesh, Australia, Malasia, Sri Lanka, Sudáfrica, el Reino Unido y el Líbano fueron los países representados en este diálogo esperanzador hacia la construcción de comunidades inclusivas para la justicia y la paz, donde se afirmen y celebren personas de diferentes orientaciones sexuales e identidades de género, y cualquier tipo de expresión de género y/o características sexuales

En América Latina

La FUMEC ALC también ha iniciado este camino del diálogo para ser de hecho una comunidad ecuménica que afirma y celebra la diversidad. México, Colombia, Cuba, Argentina y Brasil han estado llevando a cabo actividades sobre el tema, tales como mesas de diálogo, acciones de incidencia pública, ciclos de capacitación, etc.

En Brasil tuvimos una experiencia en una comunidad anglicana, en donde se desarrolló el 10mo Congreso con Iglesias y la Comunidad LGBTI. Esta fue una iniciativa de personas y organizaciones basadas en la fe, que causó mucha revuelta en ciertos sectores, pero cuyo mensaje es unánime: Nuestro cristianismo es el cristianismo que camina con el pueblo. Nuestro cristianismo sirve a la vida y no a la muerte.

No quiere decir que adoptemos la diversidad sexual y de género sin cuestionamientos hacia las mismas estructuras  de poder que los siguen oprimiendo. No tiene sentido acoger y afirmar la diversidad y reprimir otros aspectos de su existencia, esto incluye todo el cuerpo y la experiencia espiritual de estas personas.

Entendemos que los cambios vendrán en diálogo con la gente, no necesariamente sólo con los líderes de las iglesias y los movimientos, tenemos que leer la Biblia con el pueblo, desde la experiencia de la gente, desde una lectura popular. Siempre cuestionando si nuestro discurso es sólo para el poder y el refuerzo de la injusticia.

Vemos que la lucha por los derechos de las minorías, la población LGBT, las mujeres, los inmigrantes, los pobres, no puede ser posible sin una interseccionalidad, sin tener la opinión de que se trata de cuestiones que están dentro de un sistema económico que fortalece las desigualdades y la falta de oportunidades.

Observamos y entendemos las desigualdades dentro de estos temas. Y esto pasa por un análisis de las clases sociales y las relaciones económicas de poder. Es necesario reflexionar sobre la situación de vulnerabilidad en la que estas personas a menudo se encuentran.

Vemos que no es correcto forzar a las personas LGBTI a acomodarse a nuestras prácticas, tampoco obligarlas a seguir las mismas leyes, normas y costumbres a “encajar en las instituciones”.  También es necesario incluir experiencias, límites, dolores, deseos y sueños, y reconocer nuestros errores del pasado, mirar hacia adelante con amor, esperanza y empatía.

Entendemos que el secreto para vivir en la unidad de la diversidad es el diálogo. Y un diálogo que abrace a todas y a todos, un diálogo que construya puentes y no más muros. Continuaremos con mayor impetu y compromiso en la búsqueda de justicia y un lugar en la casa común para todas las personas.

Link a la declaración de los y las participantes del Encuentro Interregional de IDD en Kenya: Inglés y español. 

Link en inglés sobre el trabajo y actividades de IDD de la FUMEC ALC