La Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos en América Latina y el Caribe, junto con el incipiente Movimiento Estudiantil Cristiano de Argentina, organizó un primer taller debate para trabajar la relación entre los fundamentalismos y el desarrollo de las violencias. Como primer taller se abordaron estas relaciones a través de la familiarización con conceptos y nociones generales, su génesis y la perspectiva bíblica teológica.

Crónica de Malena Lozada Montanari

Foto: Marcelo Leites

En el día 01 de junio de 2019 varios jóvenes cristianos de Buenos Aires nos reunimos en la Iglesia Reformada de Barracas para pensar nuestra realidad actual y para un espacio de taller sobre Fundamentalismos y Violencia. La idea además es reactivar el movimiento estudiantil cristiano de Argentina para poder marcar una diferencia desde nuestro lugar sobre todo en los tiempos difíciles que vivimos.

El taller comenzó con una exposición de Dennis Smith, quien es comunicador social con un enfoque hacia medios, religión y cultura. Él comentó que junto a WACC (World Association for Christian Communication) hicieron un estudio sobre fundamentalismos y llegaron a la conclusión de que estos son movimientos sociales que se fundamentan en verdades incondicionales. Se dan a través de discursos políticos, económicos y religiosos, pero todos con un factor común: son carismáticos. Provocan intolerancia de distinta índole: ya que buscan una polarización de la sociedad para que esta sea incapaz de crear agenda pública en favor del bien común.

Pero dentro de su disertación, Dennis hizo una autocrítica en la cual deberíamos reflexionar todos y es que las instituciones religiosas tradicionales no han sabido responder adecuadamente a las necesidades de la gente lo que nos lleva a que la teología de la prosperidad sea tan atrayente sobre todo para quienes más necesitan.

Luego de esto, nos pusimos a pensar la manera en que se relacionan los fundamentalismos y la violencia. Llegamos a que es a través de la intolerancia, a través de romper relaciones y de separar personas. De no respetar al otro e imponer nuestra ideología a como dé lugar.

En una segunda parte del taller, de la mano de Pablo Ferrer quien es profesor y teólogo, tuvimos la oportunidad de mirar con otros ojos un texto bíblico por demás conocido: “El Buen Samaritano”. Pablo nos exhortó a registrar las distintas violencias que se dan en el texto, a registrar el lugar del samaritano y lo que significaba serlo, a intentar buscar discursos sociales actuales que defiendan la actitud de quienes no ayudan al hombre que ha sido robado.

Luego de hacer una puesta en común llegamos a la conclusión de que las violencias surgen a partir de la eliminación del otro. No una eliminación literal, sino que puede venir del hecho de no relacionarnos con él, de ser indiferentes, de discriminar, de estigmatizar.

Nos vamos del taller con la idea de repensar como nos relacionamos los unos con los otros y también de pensar respecto a los fundamentalismos cual sería una agenda común de principios mínimos o éticos.

Pero esto igualmente no se acaba aquí, la idea es que sigamos trabajando y nos juntemos prontamente para repensar desde nuestro lugar de cristianos y estudiantes cómo los fundamentalismos afectan a la sociedad, a las relaciones y a nosotros mismos.