El Movimiento Estudiantil Cristiano de Cuba celebró el tradicional Día Mundial de Oración por los Estudiantes el pasado sábado 27 de febrero a través de whatsapp y facebook. La invitación fue abierta a toda la comunidad cristiana en Cuba y América Latina.

Estas son algunas reflexiones y sentires de miembros del MEC local sobre la celebración:

“La celebración del Día Mundial de Oración por lxs Estudiantes es siempre esperada y bien acogida por las juventudes del MEC de Cuba quienes creemos que la oración es una vía muy importante de conexión con Dios y con nuestras hermanas y hermanos alrededor del mundo. Este año, por las particulares condiciones de ailamiento en que nos encontramos, tuvimos nuestra liturgia virtual. Agradecidxs por este espacio litúrgico que nos mobiliza a la acción, nos reta a estar atentxs al clamor por justicia de tantas personas que sufren, y nos ofrece esperanza en la solidaridad y las promesas de Dios para toda su creación.”

Dianet de la C. Martínez Valdés- Presidenta del MEC de Cuba

“Para mí fue un momento de conexión con Dios, un espacio muy espiritual que atravesó la distancia y nos llevó a estar los unos con las otras. El agua como elemento sanador y sustentador me inspiró confianza y esperanza en medio de un contexto tan difícil como el que vivimos hoy.”

Alexander Mulet de los Reyes- Secretario de Comunicaciones del MEC-C

“A mí me gustó mucho la acogida. Me uní al grupo del Día Mundial de Oración por un enlace y al momento la organizadora me estaba dando la bienvenida. Fue un espacio donde fluyó el Espíritu Santo y se manifestó su gloria en el amor fraterno entre hermanas y hermanos de diferentes denominaciones, juntxs en oración”

Bárbaro Yudiel de Armas Guerra- Miembro del MEC-C, grupo local de Cienfuegos

“Un espacio de reflexión, de acompañamiento aún en la distancia. El Agua viva nos unió a todxs en un solo espíritu y de esta forma nos sentimos cerca aclamando la Palabra a través de cantos, textos y oraciones.”

Arlette Sotelo Pérez- Miembro del MEC-C, grupo local de Cárdenas

“Gracias a la Divinidad que nos inspira y anima a encontrarnos y re-crear nuestros espacios litúrgicos con símbolos como el agua. Resignificamos su existencia en nuestras vidas y reafirmamos nuestro compromiso para seguir construyendo su Reino de paz con justicia y equidad para todes. La oración comunitaria nos continúa afirmando en la fe con la certeza de la presencia transformadora de Dios con nosotres, sosteniéndonos, guiándonos y mostrandonos el camino.”

Danays M. Martínez Valdés- Coordinadora del grupo local del MEC-C en La Habana