CONSTRUYENDO LAZOS ENTRE LA FE Y LA ACCIÓN

 

 

Por: Annie Solis– Miembro del MEC Perú

Foto: Úrsula Carrascal

Como jóvenes de fe, con el deseo de que “caminemos cantando. Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten el gozo de la esperanza”  (Laudato Sí. 244), el MEC Perú construyó el proyecto local “Jóvenes por la Eco Justicia: construyendo lazos entre la fe y la acción” como parte del Programa regional “Juventud por Eco Justicia y Paz: Desafío que Aceptamos”.  Nuestro fin fue hacer del MEC Perú un espacio de convergencia y de sinergia para la acción como muestra de nuestro compromiso de fe.

 

Comenzamos nuestro proyecto local haciendo un mapeo de jóvenes de iglesias y organizaciones de fe con voluntad de participar en espacios de discusión y generación de acciones, en los que puedan fortalecer sus capacidades y liderazgo para llevarlos a  los espacios en que participan. 27 jóvenes relacionados la Asociación de Grupos Evangélicos Universitarios del Perú (AGEUP), Focolares, Iglesia Metodista y otras organizaciones y comunidades de fe participaron en las actividades de este proyecto.

Nuestras primeras acciones fueron de reflexión sobre desarrollo y justicia social, y diálogo para delinear la ruta de acción conjunta, eligiendo el asentamiento Márquez para realizar nuestra intervención comunitaria. Este asentamiento se ubica en el distrito del Callao, a 22 minutos del Aeropuerto Jorge Chávez, entre la desembocadura del Río Chillón, y la playa Márquez.

María Luz, hermana luterana y residente de este sector fue por quién supimos las precarias condiciones de sanidad de Márquez y a su vez quien nos contactó con Ecodanza, asociación cultural que promueve la educación ambiental a través del arte. Hicimos una primera visita a Márquez con María Luz y Úrsula, directora de Ecodanza, para conocer el sector y definir el tipo de intervención que haríamos.

Así, con la ayuda de Ecodanza, acordamos realizar una “Terapia creativa”, con el fin de generar empatía con Márquez y su realidad socio ambiental. Úrsula nos ayudó con la facilitación de este espacio. A modo de juego con un grupo de niños y niñas, usando telas para simular los diversos recursos naturales: empezamos a escuchar sus percepciones sobre lo que estos recursos proveen y sobre lo que el río y la playa de Márquez representan. Para ellos, el río Chillón, “en lugar de peces, basura trae”, y sus únicos animales son las aves que sobrevuelan para “comer la basura”; la playa “agua sucia tiene”. Luego, haciendo una analogía a las siluetas que se marcan en un asesinato, dibujamos las siluetas de las niñas y niños en una tela, pintándose luego de diversos colores y con diferentes técnicas. En total fueron 31 participantes, de los cuales 18 fueron niños y niñas.

“Son pocas las organizaciones que piensan en nuestros niños para realizar una actividad que les eduque. Aquí en Márquez no hay talleres para que nuestros niños participen en sus vacaciones. Es más, ustedes están hablando de la importancia de cuidar el medioambiente y aquí todos los adultos contaminamos el río con basura. Ahora veo que soy yo quien tiene que hacer que mi hija y mi familia sean mejores ciudadanos,” expresa Giovanna, madre de una de las niñas que participó en la terapia creativa.

“Márquez es un botadero, sin tachos públicos ni contenedores de basura en los que sus pobladores puedan acopiar la basura ni tener la opción de clasificarla y reciclar o reutilizar algunos residuos. Al parecer, las acciones medioambientales no son la prioridad de este sector. No he visto que haya carteles con mensajes sobre cuidado ambiental que puedan generar conciencia. Sería interesante trabajar con los jóvenes y adolescentes para hacer que haya una nueva generación de ciudadanos comprometidos con el cuidado del ambiente y que hagan que Márquez deje de ser noticia por su peligrosidad y su alta contaminación,” expresa José Luis, joven metodista quien ha participado en todas las acciones del proyecto.

La actividad en Márquez cumplió su objetivo: generar en las y los mequenses un compromiso para mejorar la realidad de Márquez. Ahora, deseosos de concretarlo, estamos elaborando una propuesta para continuar con la intervención en este sector.