Por: Daniel Almazán, miembro del MEC por la Equidad

El pasado 28 de junio del presente año, a las 19 horas, se llevó a cabo el evento conmemorativo de la Oración Ecuménica por la Diversidad en las instalaciones de la Comunidad Teológica de México, en el marco de la celebración del orgullo LGBT+, en la Ciudad de México, con la finalidad de expresar a Dios y la comunidad nuestra preocupación por el bienestar y la justicia para los derechos sexuales y reproductivos no heteronormados.

La jornada comenzó con una bienvenida a través de la lectura hecha por el representante de la comunidad anglicana, Rubén J. Silva Villa, titulada “¡Ese es mi Jesús!” de Noemí Farré. Esta primera lectura representa la búsqueda incansable por un conocimiento de Jesús a partir de la diversidad, a partir del amor; y es en este sentido que la pastora mequence Yadamy Acero nos dirigió en una oración para continuar con la apertura. Siguiendo con el programa, se hizo la lectura de un fragmento del texto “El secreto terrible y la rajadura”2. En un símbolo de unidad con Dios entonamos el canto “Al estar aquí”3 como una sola y diversa comunidad.

Posteriormente, se dio espacio a la intercesión por las peticiones dirigida por el Fray Julián Cruzalta de tradición católica romana y representante de la Capellanía de la Comunidad Teológica de México. Al expresar cada petición y en unanimidad, exclamamos la frase “te lo pedimos Dios de amor” como una petición al Dios de amor. Es entonces cuando la hermana Eli Marín, senior friend del Mec por la equidad, tomó el lugar para dar lectura a una selección de textos bíblicos4 que expresaban el amor de Dios al ser humano, y del ser humano a Dios como un poema de enamorados, un amor donde el género fluía.

Más adelante, sumergidos en el ambiente de la reflexión de la diversidad y el amor de Dios, la pastora Yadamy Acero se dirigió a los presentes y oyentes con un mensaje, invitándonos a reflexionar sobre dos aspectos importantes; el deseo como un acto personal, corporal, sexual y afectivo, y el deseo como un acto público y político. Presentó el caso de Mariana y Rocío5, una pareja de mujeres lesbianas, que entraron en una lucha con las autoridades en Argentina debido a una injusticia por discriminación sexual. Siendo este caso un ejemplo de lo público y políticamente difícil que es expresar el amor y deseo personal cuando este, no está bajo el sistema fundamentalista de pareja y del amor. Por lo cual, somos invitados a hacer público nuestro amor, a pesar de no cumplir con las expectativas sociales de un siglo extinto, somos invitados a darnos la oportunidad de desear y ser deseados, a publicar y resistir por nuestro verdadero amor. La fuente de amor que es Jesús nos enseña, que nada nos podrá separar de él. Este momento de reflexión terminó con el canto de “Mas al Dios de toda gracia”6, dirigido por Daniel Almazán, quien se ha sumado a ser parte del equipo del mec por la equidad.

Al término de la celebración, siendo un solo cuerpo en Cristo, proseguimos a compartir la eucaristía de forma comunitaria, dirigida por la pastora Yadamy Acero, donde los unos a las otras compartieron de la misticidad del cuerpo de Cristo expresado en amor. En último momento, fuimos invitados a darnos la bendición sacerdotal los unos a los otros.

Las tradiciones representantes fueron:
– CMIRP- Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas
– Iglesia Metodista de México
– Iglesia católica Romana Apostólica
– Iglesia Anglicana de México
– Iglesia Metropolitana
– Mormones
Movimiento y organizaciones como:
– Fundación Manos Extendidas
– Mec por la equidad
– Comunidad Teológica de México
– Vida nueva
– Comunidad ecuménica queer
– Cristianos queer