Por Andrés Molina

El pasado 23 de marzo se realizó en la sede de las Casitas Bíblicas, en Bogotá, la última versión de la Paztelería del MEC: Recetas para la memoria en la cual se integró la reflexión sobre soberanía alimentaria y la preparación del Sancocho.

Aprovechando la fecha y el contexto recordamos la proclamación Día Internacional del Derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas (24/3) y nos reunimos para dialogar sobre la postura del gobierno nacional ante la reglamentación de la Justicia Especial para la Paz que fue objetada en seis puntos y que pone en riesgo la implementación de este tribunal especial.

Conscientes del riesgo que corren los acuerdos de paz, firmados en el teatro Colón en 2016, al ser objetados por el gobierno Duque la sensación de inseguridad jurídica para los excombatientes es alta. Se crea en la opinión publica la idea que los hombres y mujeres que están en las Zonas de Normalización volverán a la guerra, pues les estarían incumplieron lo pactado en la Habana.

Con ésta premisa contextual, el objetivo fue abordar el tema de la seguridad alimentaria, pues es un elemento esencial en el punto uno del acuerdo de paz que habla sobre: “El acuerdo de Reforma Rural Integral”.

Quisimos preguntarnos, en el momento reflexivo, sobre los hábitos alimenticios de los combatientes previo a la firma de los acuerdos y los hábitos posteriores en las zonas de normalización hoy en día. También quisimos hacer un contraste de las zonas de producción de los principales ingredientes de nuestro sancocho (que por cierto es tan característico como el himno nacional o la bandera tricolor) con las zonas de influencia de los principales grupos armados ilegales en el país: FARC, ELN y paramilitares (ver video de contraste). Por último, teníamos la motivación de iluminar ésta reflexión sobre soberanía alimentaria y el riesgo que corre el acuerdo de paz con las objeciones del gobierno, con el texto bíblico Levítico 25, 8-55: la ley del jubileo y la era de paz que intentamos construir con tantas dificultades.

En relación con la asistencia y los objetivos planteados se debe decir que tuvimos la presencia del partido político de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común FARC, jóvenes de la iglesia Menonita, de la iglesia católica y de la comunidad de fe Casitas Bíblicas.

Los asistentes del partido político FARC nos relataron sus historias de cuando eran combatientes y lo estricto que era el régimen alimenticio, era poco balanceado y muy cargado de calorías, para poder sobrevivir varios días de caminata o de combate. Por otro lado, también contaban como la vida en campamentos guerrilleros se asumen las labores agrícolas como castigos o penalidades por conductas contra sus códigos internos. La inseguridad y dependencia alimentaria es igual o peor que la que vivimos en la cotidianidad rural o citadina.

Mientras avanzaba la tertulia, la yuca, el plátano, la papa y el pollo hervían y la cocción inundaba la cocina con el delicioso olor a sancocho, abriendo el apetito y las ganas de seguir debatiendo. (Adjunto la receta al final)

Los jóvenes asistentes estuvieron muy interesados en el tema y constantemente preguntaban e interpelaban la conversación con los excombatientes, tal fue el caso que la jornada se extendió hasta que nos llegó la noche y se planteó la posibilidad de realizar un foro sobre este tema en donde pudiéramos extender la discusión y los caminos que tenemos que recorrer en el post conflicto para defender el acuerdo en su integralidad y poner en marcha el punto uno sobre la reforma rural.

Finalizando la jornada se informó sobre las próximas actividades del MEC en Bogotá: una en relación con una siembra de árboles, en contrapeso al ecocidio del último año por parte de la alcaldía distrital. Y una caminata ecológica al Humedal Santa María del Lago para reflexionar sobre la riqueza de las fuentes hídricas de la capital y su protección como ciudadanía activa. Aún las fechas no están definidas pero se espera que sean antes de terminar el semestre.

 

Receta del Sancocho

Según la región los elementos varían, en el Valle por ejemplo solo lleva gallina, pero lleva otros elementos como hojas de cimarrón y picado de ajo; en Boyacá el sancocho tiene papa y arracacha, en Cartagena le agregan costilla de res. Pero más allá de ser una sopa que tiene de todo y alcanza siempre para todos, el sancocho une a las personas, la olla por general es comunitaria, en las protestas, en las fiestas campesinas, en medio de desastres naturales el sancochito es siempre la comida de todos y para todos.

Raciones: 4 personas

Tiempo de preparación: 15”

Tiempo de cocción: 80”

Ingredientes

  • 1 pechuga de pollo (o porciones de pierna-pernil, carne o costilla de res, carne o costilla de cerdo.
  • 1 cebolla cabezona picada
  • 3 ajos machacados
  • 1 ramillete cilantro
  • 4 trozos mazorca
  • 1 plátano pintón (entre verde y amarillo) cortado en 4
  • 1 yuca partida en 4 pedazos
  • 4 papas medianas peladas
  • sal, pimienta y comino al gusto
  • agua

Para el adobo

  • ¼ cebolla cabezona cortada a la mitad
  • 1 tomate rojo grande cortado en 4 partes
  • 2 dientes ajo
  • 1/3 taza agua
  • condimentos al gusto (sal, color, comino, pimienta)

Notas

Para que las carnes se cocinen más rápido, se les pone el agua, ajo, cebolla y hierbas y muy poca sal. El punto de sal se ajusta cuando los ingredientes ya están blandos.

Un pequeño tip pero que de verdad realza el sabor es poner ¼ de cucharadita (o al gusto, ir de menos a más) de pimentón ahumado. Le aporta ese toquecito ahumado que falta cuando no cocinamos en fogón de leña y le da más color a la preparación. ¡NO picante!

Se puede preparar el caldo desde la noche anterior, se deja enfriar y se refrigerar hasta el siguiente día. De esta manera queda en la superficie toda la grasa y se puede retirar muy fácilmente. Si le van a servir el sancocho con hogao, le pueden agregar al hogao un poco del caldo del sancocho ya listo y les va a quedar delicioso.