Viernes, 22 de Febrero de 2019

Desde la FUMEC ALC expresamos nuestra preocupación por las crecientes tensiones que se están dando en el plano geopolítico en relación a Venezuela, tanto en su territorio como por fuera de él, ya que éstas no tendrán otro desenlace más que violencia y pobreza para el pueblo de Venezuela.

Hablamos desde una perspectiva de Paz, trascendiendo y rechazando cualquier posicionamiento binario que nos ubique ingenuamente en posiciones polarizadas o acríticas. Entendemos este conflicto geo-político y humanitario como complejo, compuesto por varias partes que difícilmente estén siendo consideradas en estas horas de escalada de tensiones por los medios masivos de comunicación. Y, que por lo tanto tiene aristas e intereses de diferentes tipos, incluyendo decisiones geo-estratégicas, económicas por los inmensos recursos naturales y la creciente estigmatización a los movimientos de signo político distinto al imperante en la región y los EEUU.

Rechazamos la injerencia extranjera en cualquiera de sus formas y signos políticos, éstas tienen fines imperiales y son serviles a los propósitos económicos del poder real, que poco le importa la democracia y los derechos humanos, sino que los utiliza según su conveniencia dependiendo de cada contexto. Estos, encabezados por los EEUU, con un largo historial de desestabilizaciones en la región y de tradición beligerante -en su obsesión por controlar los recursos naturales de otros países-, han constantemente intentado desestabilizar e interferir en las decisiones que tienen que tomar los y las venezolanas. Esto no hace más que incrementar las posibilidades de un conflicto violento de mayor escala. Reconocemos que ante esta amenaza real, se suman al juego de poder países aliados a los EEUU en casi toda la región, así como otras potencias, las cuales también tienen intereses económicos en Venezuela.

En cambio, entendemos que la solución al problema de Venezuela tiene que darse de forma pacífica, acordada y negociada por los propios venezolanos y venezolanas. Rechazando cualquier intervención que promueva un posible conflicto violento interno o externo.

Rechazamos las sanciones impuestas a Venezuela ya que estás son causa de miseria, crisis sociales internas y conflicto civil. Las sanciones históricamente sólo han servido para ahogar al pueblo y en especial a los y las más pobres; no a los gobernantes.

Por esto, es que también nos indignamos ante el uso de la miseria de los más pobres por parte de los Medios de Comunicación hegemónicos como chispa para seguir generando tensiones y pensamiento uniformado, ya sea esta a través de la propaganda, las redes sociales o de la cultura, promoviendo un clima violento.

Queremos expresar nuestro acompañamiento a los y las jóvenes del movimiento estudiantil cristiano en Venezuela, y extenderlo a la población en general. Llamamos en virtud de nuestra perspectiva estudiantil, juvenil y ecuménica a todas las personas, a luchar por la paz, pensar críticamente, fuera de los casilleros que tanto una u otra parte impulsan. La toma de posición siempre tiene que ser a favor de la Paz.

Nos permitimos llamar a los y las jóvenes y estudiantes cristianos de toda la región y del mundo a pensar, orar y analizar las situaciones de injusticia en Venezuela, América Latina y en cualquier lugar del mundo donde estas están ocurriendo. A desafiar a todos aquellos poderes expresados en gobiernos, medios, corporaciones que coercitivamente nos empujan a pensar de manera homogénea siguiendo los patrones de los poderes hegemónicos. Joven, estudiante ¡qué nadie piense por ti!

Marcelo D. Leites

Compartimos con ustedes testimonios de estudiantes cristianos del Movimiento Estudiantil Cristiano en Venezuela:

“Queremos invitar a todos los compañeros y compañeras de la región y el mundo a no juzgar la situación de Venezuela de una manera sesgada o subjetiva porque la situación de Venezuela tiene varias aristas las cuales se conjugan frente al venezolano y venezolana del día a día. No es fácil que desde sólo una óptica poder fijar una posición sobre lo que vivimos, son muchas cosas, y por esta razón cómo jóvenes solamente podemos hacer un llamado a la reconciliación, a la justicia y a la verdadera paz.
No queremos guerra, no queremos conflicto, no queremos intervención. Queremos paz para nuestro país. Ese es nuestro compromiso como jóvenes cristianos ante todo esto, cómo movimiento seguimos adelante en nuestro trabajo en el proyecto de eco justicia y paz, y creemos que solamente de esta manera podemos construir el país que queremos”.
Julio González- coordinador MEC Venezuela