La Alianza ACT junto a Church World Service -cws- y la FUMEC ALC invitan al webinar “Equidad de género y derechos humanos en tiempos de COVID-19 y cambio climático” que se realizará el martes 22 de septiembre a las 9:00 (EDT).

Desde América Latina se espera contar con traducción simultánea por eso invitamos a las personas interesadas en participar a registrarse aquí. Es fundamental que lo hagan antes del martes 15 de septiembre, y especifiquen si requieren interpretación. ¡Súmate!

Ha pasado menos de un año desde la COP25, pero la importancia simbólica y política del Plan de Acción de Género y la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas (LCIPP) se ha vuelto aún más importante a raíz de la pandemia de COVID-19.

La discriminación por motivos de género, etnia y raza son causas fundamentales y productos de la destrucción del medio ambiente y la alteración del clima. Los impactos desproporcionadamente negativos de la pandemia de coronavirus en las mujeres, los pueblos indígenas, las y los ambientalistas y defensores de los derechos humanos son resultados inevitables de las arraigadas desigualdades estructurales y sistémicas que estos grupos han experimentado históricamente y continúan experimentando. A pesar de las altas tasas de contagio y mortalidad relacionadas con el COVID-19 en los grupos antes mencionadas, los paquetes de subsidios y ayudas dadas por varios gobiernos, en general, no han logrado concretar las intervenciones necesarias para garantizar su protección.

Dado que los países partes en el Acuerdo de París están preparando sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CND), las organizaciones de la sociedad civil y los grupos religiosos deben presionar a sus delegaciones nacionales para que defiendan la naturaleza y los derechos humanos, igualdad de género e incorporar la plena participación de las comunidades indígenas como componentes centrales de sus planes climáticos. Este webinar explorará estas cuestiones críticas, teniendo en cuenta las experiencias y soluciones de las comunidades en la primera línea del cambio climático y COVID-19.